Robert glasper cronica

Crónica Robert Glasper y Snarky Puppy

Una vez más, la buena música consiguió eclipsar a la tan mencionada ola de calor que estos días azota la capital. En esta ocasión, los encargados de hacer las delicias del público asistente fueron Robert Glasper y Snarky Puppy.  Dos grandes propuestas musicales enmarcadas dentro del  festival Noches del Botánico.

Desafiando las altas temperaturas y bien provisto de un buen arsenal de botellas de agua con las que refrescarse, Robert Glasper comenzaba un directo que no tardó en atraer la atención de los asistentes.

Acompañado de Chris Dave a la batería, Burniss Travis al bajo y con el dj Jahi Sundance cerrando el cuarteto, el pianista americano deleitó a su público más fiel con sus composiciones únicas y cambiantes, que fluían entre diferentes estilos con la maestría y el sello personal que identifican al artista.

Foto: @mundomusicos.com

«Find you» o «Packt  like sardines in a crushe tin box» fueron algunos de los temas que el pianista y productor incluyó en un repertorio de marcado tinte urbano, con matices de soul, funk y r&b, aunque también dejó espacio para que los allí presentes pudiesen disfrutar de alguna que otra versión «adaptada» a su visión personal, como fue el caso del mítico tema «Everybody wants to rule the world».

Y después llegó el turno de Snarky Puppy.  Ya en las primeras notas de su concierto quedaba claro por qué la banda estadounidense ha sido digna ganadora de cuatro premios Grammy. No cabía duda alguna de que lo que estaba por llegar iba a ser espectacular.

@foto: mundomusicos.com

Michael League, bajista y líder de la formación, hizo alarde de su simpatía y sus conocimientos de español para terminar de meterse en el bolsillo a los allí presentes y también para adelantar que los temas que escucharíamos correspondían a su último trabajo de estudio, compuesto por 16 temas, de los que ejecutaron una buena parte.

El directo fue arrollador:  Composiciones muy trabajadas, con sorprendentes cambios de ritmo, solos excepcionales y, sobre todo, una calidad musical soberbia por parte de todos y cada uno de los músicos que componen la formación, una absoluta y perfecta sincronía de la banda y una calidad de sonido sobresaliente, que dejaba la sensación de estar escuchando un auténtico disco.

Como regalo adicional, el grupo contó con la colaboración especial del destacado bailaor flamenco Nino de los Reyes (primer bailaor que consigue ganar un premio Grammy, ahí es nada…), que nos deleitó con su talento sobre una composición del grupo inspirada en una alegría (que finalmente acabó siendo completamente diferente, como no podía ser de otro modo).

Una velada especial, repleta de buena música que dejó al público con un maravilloso sabor de boca y ganas de más.